Las imágenes son claras (ver vídeo explicativo adjunto), pero más significativa aún es la actitud del octavo clasificado, Vergne, instantes antes de cruzar la meta tras el coche de seguridad que cerró en Interlagos la última cita del año. El piloto de Toro Rosso, equipo filial de Red Bull, levantó el pie de forma ostensible y extraña, como queriendo dejar más de 20 segundos respecto a Vettel para que este, en caso de sanción, sólo perdiera la plaza con Schumacher (7º) y conservara el títuto. Pero al francés no le dio tiempo a ralentizar el ritmo lo suficiente y entró a 19,2 segundos de Sebastian. Es decir, si finalmente hay penalización, Alonso ganaría el Mundial por ocho décimas.
Fuente: www.vozpopuli.com





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